viernes, 29 de mayo de 2009
Fase 6.- Realimentación
Fase 5.- Registro
Fase 4.- Evaluación – Orientación
Este momento requiere de la objetividad tanto del supervisor como del supervisado. El supervisor debe propiciar la autoevaluación y la coevaluación para establecer los elementos personales, profesionales, institucionales o comunitarios que estén incidiendo en el proceso educativo y dar la orientación oportuna.
Fase 3.- Ejecución.

Fase 2.- Planificación conjunta.
jueves, 28 de mayo de 2009
Fase 1. Entrevista inicial.
PROPUESTA PARA EL DESARROLLO DEL PROCESO.
Lectura elaborada con fines instruccionales por:
Lic. Jaime Torres
CIPPSV - Nueva Esparta - Febrero 2009
1.- Elementos de la dinámica de la orientación como estrategia de supervisión.
La orientación como estrategia de supervisión se desarrolla como un proceso continuo y múltiple, sin que exista una diferenciación rígida en las fases propuestas. La forma como se implemente el proceso es producto más de la dinámica que de normas preestablecidas. Las ideas aquí expuestas constituyen una guía para iniciar o fortalecer la supervisión.
Las habilidades propias del supervisor son fundamentales para formular criterios en torno al desarrollo de su labor. Desde el comienzo, el supervisor debe:
- Escuchar de forma apropiada al docente supervisado.
- Poseer control propio para que sus interpretaciones no interfieran en la supervisión.
- Controlar las expresiones verbales o físicas que conlleven una carga emotiva que influya en las actividades.
- Dar respuestas apropiadas ante los planteamientos del docente, demostrando interés y comprensión ante sus planteamientos.
- Discriminar entre la idea que se forma del docente como profesional y sus condiciones personales.
- Dejar claro que la orientación como estrategia de supervisión no será realizada “por sorpresa”.
- No ocultar algún elemento del proceso supervisor, lo cual significa que el supervisado debe conocer todo el proceso.
- Planificar las actividades conjuntamente con el docente, quien debe conocer lo que se va a supervisar
- Proporcionar las recomendaciones técnicas pertinentes.
Fases del Proceso de Orientación como Estrategia de Supervisión.
ccccLa orientación como estrategia debe ser concebida como un proceso técnico-educativo integral con todas las implicaciones propias del quehacer educativo a corto, mediano y largo plazo. La orientación está presente en todo el proceso.
ccccEn el perfil profesional del docente se incluye la característica de ser orientador de sus estudiantes, de los padres, de los colegas; por ello la orientación no debe ser considerada como propia del supervisor, sino como compartida por ambos y las orientaciones pueden surgir de cualquiera de ellos. Es de esperarse que la experiencia del supervisor, le permita proporcionar más y mejores elementos orientadores en el proceso.
El liderazgo.
- Autocrático, “Lleva a los miembros a aceptar y alcanzar objetivos prestablecidos por el propio líder o por otras personas jerárquicamente superiores”
- Laissez faire : “El individuo es el centro libre del grupo”
- Democrático: “Supone cooperación y participación de todos en el establecimiento y la consecución de los objetivos del grupo”. En esta definición se aprecian dos elementos esenciales de lo que debe tener implícita la orientación como estrategia: cooperación y participación, tanto del supervisor como del supervisado.
Bibliografía.
Nérici, Imideo G. Introducción a la Supervisión Escolar. Edit. Kapeluz. Buenos Aires. 1986.
Newsome, Autrey; Thorne, Brian y Wyld, Keith. La práctica de la orientación escolar. Oikos-tu s.a. editores. España. 1979
Universidad Nacional Abierta. Orientación Educativa. Tomo I. Contenido por Curcho Sifuentes, Aida. UNA. 2ª Edición. Caracas. 1996
Universidad Nacional Experimental Simón Rodríguez. Procedimientos de Orientación Individual I. Manual de Orientación de las Actividades de Aprendizaje. Vargas, Olinda y Guanchez María.. Caracas. 1984.
La orientación grupal como opción supervisora
- Proporciona una “economía” de tiempo y esfuerzo.
- La relación entre un grupo de supervisados, significa tranquilidad
- Facilita el compartir conocimientos.
- Al interactuar, los participantes se influyen unos a otros.
- Permite establecer objetivos comunes.
- Incrementa la capacidad de autodirección.
Un supervisor puede formar grupos en una misma institución, tomando en cuenta el nivel, el tipo de trabajo, la cantidad de supervisados (preferiblemente grupos reducidos en número). En la dinámica grupal, se deben tomar en cuenta las fuerzas que afectan al grupo; las variaciones de las conductas individuales; la creación de normas de funcionamiento; la apertura y cierre de ideas.
Elementos esenciales de la orientación en supervisión
- El supervisor debe percibir al supervisado tal como es.
- El supervisado debe percibir que es tomado en cuenta.
- El supervisado debe sentir confianza en el supervisor.
- El supervisor debe reconocer las potencialidades del supervisado.
- El supervisado debe reconocer la competencia del supervisor.
- Ambos deben entender que la orientación tiene sus limitaciones.
- Ambos deben evitar irrumpir en responsabilidades de otros profesionales.
Las diferencias culturales
La Diversidad Cultural en la Orientación
Es importante para el supervisor el uso del lenguaje adecuado a la actividad que desempeña. Debe ser preciso para que haya claridad en el significado de sus orientaciones. Sus palabras tienen gran importancia porque inciden en la aceptación que genere en el supervisado; es necesario identificar sus expectativas, para que la responsabilidad de la orientación sea compartida de forma apropiada. Aunque las diferencias culturales marcan la orientación, esta no es la respuesta a esas diferencias, sino a las situaciones educativas influenciadas por esas diferencias y es el supervisor quien la hace pertinente y coherente.
miércoles, 27 de mayo de 2009
Objetivos de la orientación como estrategia de supervisión.
Cambios en el desempeño profesional. El propósito básico de la orientación en supervisión es el mejoramiento del desempeño profesional, que le permita desarrollar su labor en forma más productiva y satisfactoria. Se espera que aparezcan actitudes nuevas, creativas, que permitan avanzar de manera constructiva y que la percepción del supervisado adquiera una reorientación favorable.
martes, 26 de mayo de 2009
La orientación como estrategia de supervisión.
Al considerar la orientación como un proceso, debemos entender que no es una acción aislada, sino que constituye una serie de acciones planificadas y una práctica que se produce en determinada secuencia hacia el logro de un objetivo.
Se caracteriza por:
- El cambio es de aceptación voluntaria por el supervisado.
- Facilita condiciones para el cambio como libre elección, independencia y autonomía de pensamiento.
- Los límites de la orientación son establecidos por los objetivos de la supervisión.
- El contacto directo con el supervisado es fundamental para facilitar las condiciones del cambio.
- El supervisor debe comprender cualitativamente al supervisado, en términos personales y profesionales.
- Las apreciaciones que lo requieran deben realizarse con carácter privado y confidencial.
- Desde otra perspectiva, la orientación como estrategia de supervisión no es únicamente proporcionar información, no es aconsejar, sugerir o recomendar; no es manipular para ejercer influencia sobre las actitudes o creencias; no consiste en utilizar poder coercitivo, amenazar u obligar; no es la distribución de tareas al personal docente; no son entrevistas.
LA ORIENTACIÓN COMO ESTRATEGIA DE SUPERVISIÓN
Lectura elaborada con fines instruccionales por:
Lic. Margarita Fernández
Lic. Jaime Torres
CIPPSV - Nueva Esparta Febrero 2009
La supervisión ha pasado por una serie de definiciones dadas desde diferentes perspectivas, algunas de ellas no inmersas en el campo de la educación, sino de la administración general. Al considerar la orientación como una estrategia de la supervisión en educación, es necesario un planteamiento conceptualizador, en el que se manifieste inicialmente una definición de orientación en este contexto. Diferenciada, en este caso, de la orientación vocacional, de la orientación para la búsqueda de trabajo, de la orientación de problemas personales o de pareja, de la orientación como procedimiento asistencial.
Se entiende que la orientación es una relación entre dos o más personas que va a contribuir a la comprensión, la modificación o al enriquecimiento del desempeño profesional en un sentido predeterminado personal o institucionalmente. Desde esta perspectiva la supervisión no es un acto formal, sino que debe tomar en cuenta la forma de vida, los sentimientos, los conocimientos, actitudes, motivación, necesidades y expectativas de quienes participan en el acto supervisor. Quien supervisa no debe asumir que el supervisado es un “problema”, sino que es una persona con toda la carga de vida previa que está en proceso de identificar detalles en su quehacer laboral y responder a las exigencias del entorno.
La orientación como estrategia de supervisión en educación, puede interpretarse como cualquier acción, esfuerzo o trabajo que realiza el educador supervisor y que tiene como propósito el mejoramiento profesional del educador supervisado, y del mejoramiento de la calidad del proceso educativo.
Una mejor comprensión puede realizarse a través de varias perspectivas de análisis;
a.- Un análisis de los antecedentes de la supervisión y de la orientación, explicando la forma cómo han evolucionado para poder comprender su situación presente y las expectativas de considerar a la orientación como estrategia de supervisión.
b.- Determinar el uso de los diferentes conceptos que se han utilizado y que aún se utilizan, desde diferentes enfoques, posiciones y disciplinas científicas.
c.- Precisar las características de la orientación como estrategia de supervisión en educación, presentando los elementos que la conforman como proceso.
d.- Explicar la situación actual de la supervisión y de la orientación como estrategia de supervisión.
e.- Presentar la normativa actual en la que se fundamenta la supervisión y que se encuentra en los diferentes instrumentos legales.
f.- Establecer las discrepancias entre la norma y la práctica con el propósito de contribuir a fortalecer la calidad educativa.


